Tu no sabes lo que es parir

El parto no fue como me lo contaron…

Hoy quiero dedicar este post a todas esas madres que “no saben lo que es parir”, frase con la que se refieren algunas iluminadas a las mamas que han tenido que pasar por una cesárea, aquellas madres que les prometieron que el parto era un maravilloso momento, –que no mujer que no duele tanto, tu respira en las contracciones!

No pude parir

En el momento del parto, pueden surgir complicaciones que obligan a los profesionales que la atienden a tomar la decisión de realizar una cesárea los motivos pueden ser diversos, desde una posición inadecuada del bebe, que la madre no dilate, que el sufrimiento fetal empieza a ser un riesgo para la vida del bebe, y muchas otras causas… a lo que me refiero, es que nos venden que el parto tiene que ser como los que vemos en la tele, unos empujoncitos, 4 lagrimas y bebe fuera… luego la madre y el padre lloran juntos de emoción por ese precioso bebe que un minuto después ya saben a quien se parece. Pero de parir, has parido, de la forma que sea.

La realidad del parto

El parto, por desgracia, y por mucho que nos quieran vender la moto, no siempre tiene que ser un cuento de hadas, de hecho, muchísimas mujeres cuentan su parto con grandes complicaciones y acontecimientos inesperados, y luego mas encima tienes que escuchar a la vecina del cuarto en el ascensor que te dice, ayy mujer, te han echo una cesárea, uff vaya tu no sabes lo que es parir.. (después de 48 h enchufada a la oxitocina sin resultado..y al final cesaria de urgencia), no claro señora ha sido como ir a la feria de abril, sin el mojito.

Pues en realidad, señora vecina del 4rto, le cuento un secreto: No dan un premio por gritar más ni sufrir más, solo se trata de traer al mundo al bebé sano, tanto si es una cesárea como si es un parto vaginal. Que por cierto, aquí una servidora tuvo un parto normal horroroso con su primer hijo, que hubiera deseado mil veces mas una cesárea hecha con manos finas, que lo que tuve que pasar, en fin.. Que ni el parto normal no siempre es tan estupendo como lo pintan en las clases de pre-parto, que vamos, parece que te quieran convencer que tienes que parir sin analgesia, (cosa que es decisión de cada madre), ni una cesárea te hace menos digna, pues la mayoría de veces no es por voluntad propia sino por una necesidad médica.

Mi experiencia personal con el parto normal.

Yo he vivido las dos caras de la moneda, un parto normal horrible, os puedo asegurar que entré súper entusiasmada, que guay voy a parir, por fin!, y salí como si me hubieran puesto en el space mountain cabeza pa’bajo.

Madre mía, que experiencia tan terrible, y si, después del segundo, todavía me lo creo más que fue terrible; sufrí la llamada ( que ahora a todo le ponen nombre), violencia obstetrica, o como digo yo, matrona y gine #bordesdeturno.

Yo era jovencita, 21 años, aunque un niño muy querido por nuestra parte, las primeras frases días antes del parto fueron alentadoras ya: Uf, si ya estás agobiada espera con el niño, ser madre es mucho más duro que esto, ya verás lo que te espera“, vamos para darle el novel.

Rompí aguas de forma natural; me ingresaron, y enchufaron oxitocina sin preguntar, ( el plan de parto se quedó en la carpeta) Después de llorar horas y horas, y suplicar que me pincharan lo que fuera, ( también supliqué una cesárea), aparece por fin el anestesista. Nunca olvido una cara…pero menos esa. El anestesista era una señora, (o eso creo), altísima, grande, enorme… como jugadora de la NBA morena de piel y de pelo. Llevaba una sombra de ojos azul que iba del parpado hasta las cejas y un pintalabios rosa fucsia que pintaba hasta media cara, se que no hay que dejarse llevar por las apariencias… pero os juro que vi una película de mi vida pasar, un poco mas y entro en el túnel de la luz, por dentro pensé…de aquí no salgo viva… ai…!!! que risa ahora cuando lo recuerdo, esa señora tenia pinta de todo menos de anestesista!

Es la hora, 1…2…3… Empuja

Bueno, pasado el susto, y con el efecto de la epidural pude descansar, aunque un par de horas después, empezé a sentir las contracciones de nuevo y una presión que me desgarraba por dentro. No es dolor!, es presión.-me decían las matronas Empecé a ponerme nerviosa, a llorar y a suplicar que me pusieran más anestesia; pero no, me decían que si me ponían más no iba a empujar. El bebé empezó a sufrir, pero no me informaron, el monitor pitaba… las pulsaciones caían. Preguntaba y me decían que era normal. Pero en el informe del parto lo ví, ponia las siglas SPBF, (sospecha de perdida del bienestar fetal)

En el momento de empujar, ya no tenia efecto y las piernas estaban con total sensibilidad. El dolor era inhumano, como si me partieran en dos. Cogió un bisturí, y evadiendo mis súplicas el ginecólogo cortó, sin preguntar, sin poner ni spray de dentista por lo menos, sentí como el bisturí me cortaba en vivo, no podéis imaginar como grité, creo que fue uno de los dolores más intensos que jamás habré sentido. Después cogieron la ventosa y tiraron de la cabeza de mi bebé mientras yo gritaba a todo pulmón, una matrona encima de mi realizando la tan poco aconsejada y peligrosa maniobra de kristeller, sentia como los huesos de la cadera se me abrían… y cuando por fin salió mi niño y me lo pusieron encima de mi, el ginecólogo empieza a coserme, (en vivo también claro), y le dije. Por favor, me puedes poner más anestesia? que lo estoy sintiendo todo…por dios, toma, dále el niño a su padre, que si me están cosiendo no puedo disfrutar del momento. Estaba tan cansada y tan destrozada por dentro y por fuera que casi ni me di cuenta que mi bebé ya estaba en mis brazos, y le pasé el niño a papá, que sabia que se moría de ganas de tenerlo y yo necesitaba recomponerme.

Bueno, el parto fue abrumador, pero el postparto mas de lo mismo, me costó mucho recuperarme, estube como 2 semanas sin poder sentarme como un ser humano y después de tan mala experiencia, con el segundo, no os podéis creer que le dije al ginecólogo al principio del embarazo, le dije; Quiero una cesaria, no puedo parir, no quiero parir, parir es lo peor del mundo.

Suerte que se lo tomó a broma y me convenció para volver a intentarlo, pues resultó que el segundo parto fue buenísimo. En compensación al anterior creo, que las fuerzas de la galaxia me lo concedieron, tuve un trato excelente y un mejor parto todavía, puedo decir que hasta lo disfuté, si, me lo pasé bien. En otro post os contaré mi segundo parto!, el más largo era el primero…

Os quiero alentar a todas esas mamas que habéis tenido un parto terrible y creéis que no ha sido respetado vuestro plan de parto, lo contéis en https://www.elpartoesnuestro.es/ tenemos que hacernos oír, tenemos derecho a decidir.

En fin mamas, con este escrito bíblico lo que os vengo a decir es que el parto normal, vaginal o como quieran llamarle, no siempre es tan maravilloso como lo pintan, que si habéis parido mediante una cesárea, por vuestro bien y el de vuestro bebé, os sintáis completamente realizadas, porque al paritorio vamos a conocer al amor de nuestra vida; no a hacer una competición de a ver quien aguanta el dolor más tiempo, a ver quien grita menos o a ver quien lo saca en 2 empujones, porqué si, de haberlas haylas, muchas formas de parir.

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2 Comentarios

  • Raquel
    Posted 21 April, 2018 2:09 pm 0Likes

    Madre mía guapa vaya primer parto tuviste ! Mira q me lo habías contado eh. Pero no tan duro como lo has descrito aquí. Menos mal que el segundo fue bueno y puedes tener un buen recuerdo como yo lo tengo de mis dos partos que he tenido y q ya conoces !

    • Mamá sin remedio
      Posted 22 April, 2018 9:04 am 0Likes

      Hola Raquel!! Pues si! En el segundo, fue fantástico con el Dr. Rodriguez 🙂 muchas gracias por participar!

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